¿Cómo reconocer un buen estanco?

Para cualquier estanquero su negocio es el mejor, es obvio, es como si les preguntamos a unos padres qué opinión tienen sobre sus hijos. A pesar de la alta estima que tengamos al estanco, esto no va a ser, desgraciadamente, determinante a la hora de saber si se es propietario de un buen estanco. La clave está en la objetividad.

Este artículo está dirigido tanto a compradores como a vendedores puesto que, les va a ayudar a unos a identificar bien una oportunidad para invertir y, a otros, para evaluar de manera objetiva y hacer mejoras dentro de su propio negocio.

En primer lugar, para identificar un buen estanco vamos a centrarnos en el local. En concreto del tamaño y la ubicación, dos factores que van de la mano. Si por ejemplo, un estanco tiene un tamaño reducido, esto nos limita a la hora de incorporar nuevos servicios y productos aunque si, se encuentra en una zona de máxima afluencia, este factor será de mayor peso que el tamaño. De este modo, este estanco tendría un punto favorable.

Por otro lado, se pueden encontrar estancos de gran tamaño pero en zonas con poca afluencia. En este caso, se pueden ofrecer un mayor número de servicios y productos, pero hay que tener en cuenta el esfuerzo por captar y atraer a clientes tanto como si son o no son consumidores de productos del tabaco.

Resumen

Estanco de pequeño tamaño pero con afluencia alta se puede considerar como atractivo, al igual que un estanco de gran tamaño en una de poco tráfico, aunque hay que emplear un mayor esfuerzo.

¿Qué tipo instalaciones van a definir a un buen estanco?

En este aspecto podemos identificar un punto clave: la cava de cigarros. Si un estanco cuenta con una cava de puros, es sinónimo de que se trata de un establecimiento especializado y, por ende, que atrae a un público muy específico con un ticket medio, por lo general, más alto de lo habitual. Asimismo, hay que tener en cuenta que una cava de puros tiene un mantenimiento periódico que va a generar unos costes fijos, pero es muy rentable si se explota de manera adecuada.

Si el estanco dispone de un terminal mixto de loterías, también hay que considerarlo como un punto a su favor. Con ello se va a potenciar que otros clientes no fumadores pasen por el establecimiento con la posibilidad de realizar ventas cruzadas.

El escaparate es otro buen indicador. Si el local cuenta con un escaparate vamos a considerarlo como un buen estanco. La posibilidad de exhibir productos (que no sean tabaco), va a ofrecer al consumidor un buen gancho a la hora de entrar a realizar alguna compra de un accesorio, cachimbas, artículos para fumador, vapeadores, etc., o simplemente para proyectar una buena imagen de la expendeduría.

¿Los servicios adicionales también cuentan?

Desde luego. Si una expendeduría puede ofrecer servicios como recogida de paquetería, entradas, carga de abonos transporte o retirada de dinero en efectivo, podemos considerarlo con un buen estanco. Es importante saber que estos servicios adicionales, a pesar del reducido margen que ofrecen al estanquero, son un gancho ideal para atraer a otro público y que tengan el establecimiento en mente para cualquier tipo de compra.

Para concluir, también hay que tener en consideración otros factores como el volumen de facturación, beneficios, comisiones o si tienen su propio club de fumadores. A priori, estos son elementos que se van a evaluar en una segunda fase, pero para tener una visión rápida, podemos utilizar los ya citados para definir a un buen estanco.

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