Hoja o labor de tabaco ¿esa es la cuestión?

Sentencia Tribunal Supremo, Sala de lo Penal, de 26/2/19. A cuento de la reciente sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, relativa a su revocación de otra, en instancia inferior, que condenaba a un empresario a tres años de cárcel, así como al pago de una multa de más de trescientos millones de euros, y también a la correspondiente responsabilidad civil, por un delito de contrabando. A cuenta de ello, repito, se han iniciado varias polémicas en el mundo jurídico y tabaquero.

El Tribunal Supremo dice en su sentencia que el motivo a dilucidar en la misma consistía en determinar si el producto comercializado por el acusado era mera hoja de tabaco o es encuadrable dentro del concepto de “las labores de tabaco”.  Y dilucida que no, que no son labores de tabaco, todos ellos genero estancado, y que en definitiva significaría y constituiría su comercialización, de ser labores, el contrabando tipificado como delito en nuestro ordenamiento penal.

En ese sentido el Tribunal Supremo rebate la sentencia de instancia, manifestando entre otras cosas que la misma, hizo un uso extensivo y amplio del contenido y significado de “labores de tabaco”, y en consecuencia anula la sentencia condenatoria.

La polémica viene dada por el voto particular de dos magistrados del Tribunal Supremo, que afirman su desacuerdo con una interpretación restrictiva del concepto normativo de labores de tabaco, ya que el producto comercializado por el acusado “tabaco curado, total o parcialmente desvenado”, las hojas de tabaco, quedarían integradas en la categoría de “demás tabacos para fumar”, y por lo tanto si serían labores de tabaco, con lo que el comportamiento del acusado sería punible con arreglo a la normativa relativa al contrabando.

En el mundo tabaquero son dos las polémicas abiertas. Por un lado muchos se preguntan hasta que punto esta sentencia no estaría abriendo las puertas a una distribución similar llevada a cabo por nuevos comercializadores de hojas de tabaco. Por otro, está la cuestión de la imagen y de las percepciones, y es indiscutible que la sentencia del Tribunal Supremo ha generado una imagen y percepción negativa en el mundillo, ya que la misma se ha recibido con bastante insatisfacción dadas las posibilidades de negocio que podría crear la misma, en detrimento de los estanqueros.

Miguel Hedilla de Rojas

Abogado

Hedilla Abogados S,L

 

 

 

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