El decálogo del buen estanquero

Ser estanquero es una profesión que requiere de grandes dosis de dedicación, esfuerzo y, sobre todo, de una actualización constante no solo en materia de productos, también en cuanto a legislación. Llegar a ser un buen estanquero es una labor ardua, pero no te preocupes, hoy te presentamos los 10 puntos más importantes que debes tener en cuenta para marcar la diferencia con tu expendeduría.

Este decálogo reúne los puntos más importantes establecidos en la Ley 13/1998 de 4 mayo de Ordenación del Mercado de Tabacos y Normativa Tributaria. Estos puntos, a pesar de ser de vital importancia, muchas veces pasan desapercibidos porque apenas hay tiempo para poder consultarlos. De este modo es fundamental tener en cuenta esto para conocer el funcionamiento del estanco:

  1. El mercado de tabacos español se rige a través de un modelo de monopolio estatal a través de la Red de Expendedurías de Tabaco y Timbre, es decir, los estancos. Este modelo se aplica en todo el territorio nacional a excepción de las Islas Canarias.
  2. Los precios de venta al público de los productos del tabaco son establecidos por los fabricantes o, en su caso, sus representantes o mandatarios en la Unión Europea. Para ello,  los fabricantes e importadores pondrán los precios en conocimiento tanto del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria a los efectos prevenidos en la normativa reguladora de los Impuestos Especiales, como del Organismo autónomo Comisionado para el Mercado de Tabacos a efectos de su publicación, en el plazo máximo de un mes, en el «Boletín Oficial del Estado».
  3. ¿Qué requisitos se deben cumplir para ser estanquero? Deben ser necesariamente personas físicas, nacionales de cualquiera de los Estados de la Unión Europea, no podrán ser titulares de otra expendeduría o de un punto de venta con recargo, ni podrán tener vinculación profesional o laboral con cualquiera de los importadores, fabricantes o distribuidores al por mayor del mercado de tabaco, salvo que dicha vinculación finalice antes de la adjudicación definitiva de la expendeduría. A pesar de esto, sí que podría mantener una vinculación laboral o profesional con otros operadores mayoristas a los exclusivos efectos de realizar la introducción de labores de tabaco. No podrán solicitar la transmisión ni participar en subastas aquellos titulares de expendedurías que hayan sido sancionados por una infracción muy grave en los últimos cinco años, o dos graves, en los últimos tres años, siempre que sean firmes en vía administrativa.
  4. La concesión del estanco se realizará previa convocatoria de un procedimiento de subasta, en la que se adjudicará al mejor precio ofertado. A su vez, la concesión tendrá una duración de veinticinco años. Dentro del plazo de concesión, las expendedurías pueden ser transmitidas a cualquier persona física que reúna los requisitos exigidos para ser concesionario, previa autorización del Comisionado para el Mercado de Tabacos.
  5. Punto de venta con recarga, el segundo canal. Las autorizaciones para la venta con recargo las concede el Comisionado para el Mercado de Tabacos. Los titulares de autorización para la venta con recargo deberán abastecerse necesariamente a los precios de tarifa, en la expendeduría del término municipal de que se trate, de entre las tres expendedurías más próximas al lugar cuyo servicio se pretende atender. En el caso de los cigarros la elección podrá hacerse entre las tres expendedurías más próximas que dispongan de las instalaciones adecuadas para su conservación, con diversidad de vitolas, y que garanticen un suministro inmediato.
  6. El margen de la venta de productos del tabaco es del 8,5% salvo para los cigarros, que es de un 9%.
  7. En cuanto a la apariencia, los estancos no podrán identificarse externamente con elementos propios logotipos o rótulos de ningún fabricante o distribuidor.
  8. El estanquero tendrá que actuar con criterios eminentemente comerciales orientados a la mejor atención del servicio al público en cuanto a días y horario de apertura y cierre y a la suficiente y adecuada localización geográfica de las expendedurías, con arreglo a lo que disponga el estatuto concesional y las normas reglamentarias.
  9. La concesión del estanco incluye el pago de un canon cuyo importe se basa en criterios de población y de volumen de negocio.
  10. Apuesta por la adaptación. El estanco es un negocio que siempre ha estado expuesto a cambios de todo tipo, asúmelos y enfréntate a ellos para ser un referente dentro del sector.
Hedilla Abogados

Author Hedilla Abogados

More posts by Hedilla Abogados

Join the discussion One Comment

Leave a Reply

Llámanos al 913 56 63 88